sábado, 5 de junio de 2010

Aspectos preliminares de mis críticas.

Guillermo M. Araya Paniagua. Estudiante de Filosofía y Derecho UCR.

(…) El primero era no aceptar nunca como verdadera ninguna cosa que no conociese con evidencia que lo era; es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada más aquello que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviese ocasión alguna de ponerlo en duda (…)
René Descartes. Discurso del método.

El afán mío por escribir en esta revista universitaria, más que reanudar una idea de antaño fue y será la puesta en marcha de la idea de que es necesario en los reductos de esta Facultad de Derecho, alguna voz que exprese alguna opinión que genere en el lector algún sentimiento no necesariamente favor(able) a los intereses del hombre-masa al decir de Ortega y Gasset sino por el por el contrario de alguna masa crítica que es probable que ha resistido los embates de la aculturación (en sentido peyorativo) y estupidización de la que somos víctimas con el paso de los años.
El anhelo de toda opinión o razonamiento que emita en esta revista procurará en la medida de lo posible no simple y llanamente persuadir o convencer al lector con argumentos poco sólidos, es decir mediante razonamientos dialecticos tal y como distinguía Aristóteles, lo cual ya desde un inicio es una empresa difícil de llevar a cabo, sino que procuraré en la medida de mis (in)capacidades utilizar razonamientos más o menos analíticos con el fin de conducir la crítica por las sendas de la razón y no de la pasión arribando con esto a conclusiones mas o menos necesarias o verdaderas.
Los temas que abordaré no necesariamente serán temas actuales, aunque ellos son de mi predilección (tremendo mal) y estos podrán versar acerca de temas sociales, políticos, epistemológicos y evidentemente jurídicos e institucionales de la Universidad.
Temas que serán probablemente objeto de análisis son por ejemplo el caso de la Minería a Cielo abierto en Cutris de San Carlos por parte de una transnacional canadiense, en la que actualmente se encuentran detenidas las obras de destrucción de cientos de hectáreas de bosque para su eventual explotación minera producto de una medida cautelar en un proceso Contencioso-Administrativo suscrito y presentado por la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (APREFLOFAS) que con carácter de urgencia optó por ese mecanismo legal por resultar infructuoso un proceso constitucional que señaló que no había yerros constitucionales en el decreto que el presidente saliente Arias declaró de interés público esa actividad (voto 6922-2010, el que no se encuentra a la fecha con su redacción integral).
Otros temas que podrán ser objeto de estudio giraran en torno a casos por presunta corrupción en donde figuran 2 expresidentes de la República (des)conocidos en la prensa como CCSS-FISCHEL e ICE-ALCATEL, el primero como es de conocimiento público fue resuelto con sentencia condenatoria para la mayor parte de sus imputados, sentencia que unos califican de benevolente y otros una burla a la Administración de justicia y que se encuentra pendiente de resolverse en forma aparentemente definitiva en la Sala Tercera, el segundo (caso ICE-ALCATEL) que se encuentra en etapa de debate y que como han “informado” los medios de comunicación días atrás, una de las pruebas “más importantes” (pruebas documentales de las cuentas bancarias en Panamá) fue rechazada por el Tribunal, asimismo que el “principal” imputado de la causa penal se abstuvo de declarar por recomendación de su abogado hasta que el testigo de la corona declare primero. Por último un tema al que me abocaré a dilucidar acá, será el del proceso y nivel de educación de esta Facultad, para lo que servirá de insumo la sección destinada a los estudiantes de todos los “grados” y “niveles” en donde se les dará la oportunidad de expresar sus sentimientos, opiniones y críticas a metodologías pedagógicas (in)adecuadas de profesores tomando en consideración elementos objetivos que podrán conducir a dar una luz del desempeño en términos positivos o negativos y que contribuirán a un ideal propio de toda Universidad progresista, a “hablarle” al estudiante de la forma más sincera posible del nivel de la educación en aras de lograr mayor excelencia académica y excelencia humana. Espero cumplir a cabalidad con mi cometido, cualquier crítica será un insumo más.
Seguidamente me abocaré a desarrollar aunque en forma somera el primer artículo de este espacio. Un tema que muchas veces no es discutido y es obviado o términos más llanos y metafóricos, pasado por alto hoy día, y es el de la crisis de la educación superior en nuestro país.

De la fantasía curricular, ¿ un tema cíclico ?
El tema de la excelencia curricular en nuestro país ha sido un tema del que muchos piensan que ha sido excesivamente comentado y aparentemente superado. Por ello, el tema no es objeto de discusión ni del que mucho menos se han propuesto metas programáticas para ir paulatinamente en esa dirección.
Decía Constantino Láscaris, un filósofo de mucha trayectoria en nuestro país y de mucha visión en el ámbito del pedagogismo -citado por otro gran propulsor del pedagogismo en nuestro medio, Enrique Pedro Haba- que son secundarios los problemas de planes y programas y que juzgar una institución por sus programas es no juzgarla, sino enjuiciar unos papeles. Por otro lado, sostenía Schopenhauer, que la vista pierde su agudeza cuando mira durante mucho tiempo un objeto y, al fin, ya no ve más; lo mismo ocurre decía, con el intelecto, que se hace incapaz y nebuloso al pensar contantemente sobre un mismo asunto.
En nuestro país para nadie es un secreto que la educación superior está sufriendo una grave crisis. Los medios de comunicación dicen que las 50 universidades privadas graduaron en el 2007 casi el doble de estudiantes que los cuatro centros públicos de enseñanza superior. Dicen las cifras que las universidades privadas graduaron a 20.000 nuevos “profesionales”, mientras que las universidades públicas graduaron en ese mismo año (2007) 11,370 (¿profesionales?) contando la Universidad de Costa Rica a su cargo con 4.422 de sus graduandos.
Albán Bonilla Sandí, director ejecutivo de la Unión de Rectores de Universidades Privadas (Unire), estimaba que muchos alumnos prefieren la educación superior privada sobre la pública y asimismo afirmó que los centros privados “aprovechan” mejor el tiempo de sus alumnos al programar las clases por cuatrimestre y no en cursos de seis meses(La Nación, 2007).
Hay muchas evidencias de que por lo menos en nuestro país las universidades privadas no superan a las universidades públicas y que lamentablemente muchos de quienes se egresan de esos centros, lejos de tener un conocimiento integral de las ciencias, las artes y las humanidades, terminan condenados a ser -como alguna vez dijo Ortega y Gasset- unos bárbaros especializados; pero ¿será esta premonición exclusiva de esos centros privados de estudios?
Carencias en los planes de estudios, en el personal académico, en el personal administrativo, en la infraestructura, en los centros de información y recursos, en el equipo (laboratorios de informática u otros), así como en las finanzas y el presupuesto son elementos que se valoran como componentes fundamentales para medir la excelencia de una casa de estudios superiores. Sin embargo, la responsabilidad de la excelencia académica no sólo debe recaer en la Universidad, sino que los estudiantes que la conforman tienen una cuota importante de responsabilidad para que todas las condiciones y elementos mencionados se cumplan y, en la medida de lo posible, sean cada vez superados y elevados a un nivel cada vez mayor. No denunciar la mala calidad educativa que se presta, es simple y llanamente ser partícipes del auto-engaño colectivo y de la degradación de la educación y de la conciencia misma.
Hay otros factores que ya han sido señalados de forma diáfana por otro profesor que lamentablemente es infravalorado, en un corto pero profundo ensayo denominado los Siete Pecados Capitales en la Enseñanza del Derecho. En este se menciona, como primer pecado capital, a la pereza de la inteligencia de los estudiantes y de la que considera como unas de sus posibles causas desde una formación escolar precaria y deficiente hasta un sistema de enseñanza memorístico y repetitivo, sumado dice él, a una visión a-problematizadora, pero que no deja de lado a la labor del docente que considero es primordial, y que plasma como tercer pecado capital que le denomina la soberbia de los pusilánimes, diciendo que un docente que aprueba en masa a los estudiantes para ganar sus simpatías, quien llega tarde a las lecciones, quien no atiende consultas, o lo que es peor aún, que permite que sus alumnos lo irrespeten de diversas formas (…) adolece de la voluntad y del temperamento para enseñar(Salas,2004).
Al día de hoy la Facultad de Derecho no ha sido acreditada ante la entidad internacional SINAES como sí lo han hecho otras escuelas como la de Medicina y Cirugía, Trabajo Social, Farmacia, Biología, Microbiología y Química, Educación Física, Ciencias de la Comunicación Colectiva, Ingeniería Química, Civil e Industrial, así como las Escuelas de Administración Pública, Administración aduanera y Comercio exterior, Arquitectura, Tecnología de alimentos, Odontología, Enfermería y Agronomía. Otras universidades privadas como la ULACIT y aparentemente la Universidad Libre de Derecho han adquirido tal nominación en lo que atañe a sus escuelas de Derecho.
El proceso de acreditación mencionado está en curso, debiendo presentarse ante dicha entidad todos los requerimientos exigidos el día 5 de Julio del presente año, pero acá surge la disyuntiva, si será sólo cuestión de papelitos como decía Láscaris la acreditación de nuestra Facultad de Derecho o si será que en realidad tendrá la Facultad la vocación y la madurez necesarias para acreditarse y cumplir con los estándares mencionados o en última instancia será una cuestión cíclica que deberá mejor dejarse para otro momento como se dijo tiempo atrás ???